Cerebros creativos


Al cerebro, como a cualquier músculo, le gusta hacer ejercicio, y resulta que aprender y hablar dos o más idiomas es una de las mejores maneras de mantener a raya las enfermedades degenerativas, como la demencia. De hecho, las personas multilingües muestran síntomas evidentes de la enfermedad de Alzheimer casi cinco años más tarde que las personas que son monolingües. Eso va más allá de lo que los mejores medicamentos modernos pueden ofrecer. Sorprendentemente, esta ventaja es notable incluso entre las personas incultas y sin estudios.

Además, el multilingüismo auténtico beneficia de forma específica y diferenciada a aquellos que hablan regularmente dos o más idiomas con un nivel nativo y, lo más importante, que alternan entre ellos de forma regular. 

Si los beneficios para los cerebros en desarrollo de los niños no son los que esperábamos, parece mucho más evidente en el caso de mantener y utilizar habilidades lingüísticas con regularidad. Pero también merece la pena examinar el aspecto cultural, ya que responde a esta pregunta importante: ¿Hablar más de un idioma nos ayuda a estar más conectados con el mundo o, como bien señaló Carlomagno, a «poseer una segunda alma»?


«Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo»
Ludwig Wittgenstein